CALM & CO Properties
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Finca del S. XVI de 400 m2 con 2 apartamentos de invitados anexos

Ref: 1343
Finca / Casa Rural
400 m2 construidos.
8.435 m2 de parcela.
Buen estado
Venta: 1.250.000 €
Habitaciones. . . . 6
Baños. . . . 3
Trastero. . . .
Garaje. . . .
Zonas verdes. . . .
Calefacción: Calefacción central
Piscina privada. . . .
Aire acondicionado. . . .
Cocina amueblada. . . .
Calf. Energ: C

Finca mallorquina de 400 m2 del siglo XVI – XVII con 6 habitaciones dobles y 3 baños completos. Situada en un terreno de 8.435 m2, tiene jardín, varias terrazas y una bonita piscina, zona de aparcamiento y varios almacenes para útiles de mantenimiento y jardinería. La finca tiene una casa principal, pero también 2 apartamentos de invitados completamente equipados con cocina, dormitorio doble y baño completo.

Descripción
Finca mallorquina de 400 m2 del siglo XVI – XVII con 6 habitaciones dobles y 3 baños completos. Situada en un terreno de 8.435 m2, tiene jardín, varias terrazas y una bonita piscina, zona de aparcamiento y varios almacenes para útiles de mantenimiento y jardinería. La finca tiene una casa principal, pero también 2 apartamentos de invitados completamente equipados con cocina, dormitorio doble y baño completo. Cuenta con pozo propio y un sistema de energía solar que autoabastece la propiedad, pues ventanas y puertas cuentan con buen aislamiento térmico y acústico, además de doble acristalamiento. La casa cuenta con preinstalación de calefacción.

Por una lado está a poco más de 20 minutos de Playas de Muro, playas vírgenes de aguas cristalinas, a 20 minutos de Palma en coche o en tren desde el pueblo de Inca y a 5 minutos a pie al enllaç de la estación de tren. Pero por el otro lado hay unas increíbles vistas a la Sierra de Tramuntana, Patrimonio de la Humanidad.

La propiedad es una buena compra, lo sabemos. Pero elegir Mallorca para vivir también lo es. Y casi mejor. 320 días de sol al año avalan este epicentro de la dieta mediterránea, del “poc a poc” (lentamente), el slow-life mallorquín. Solo tienes que decir un “quiero verla” para caer rendido a los pies de esta magnífica inversión.